(Esta entrada se tenía que haber publicado en el día de ayer, pero no pudo ser por problemas de conexión, así que ahí va, con un día de retraso)
Hoy cogemos el Transmongoliano. Empezamos el primer motivo de nuestro viaje.
Salimos de Moscú dirección China. Haremos algunas paradas en Rusia: Kazan, Yekaterinburgo, Krasnoyarsk, Irkutsk, el lago Baikal y Ulan-Ude, seguido de una paradita en Mongolia (alrededor de 20 días), para después continuar hacia el final del recorrido: Pekin
En nuestro poder, casi todos los billetes rusos, solo faltan un par de ellos que gestionaremos un poco mas adelante.
Nuestra parada en Yekaterinburgo será fugaz, tan solo dos horas. La imposibilidad de conseguir billetes para los días siguientes, nos hace estar nada mas que de paso. En julio los rusos viajan mucho y conseguir cuadrar el recorrido es una difícil misión, pero a medida que nos alejemos de Moscú, pensamos que será mas fácil.
Por aclarar ciertas cosas, diremos que el Transiberiano en si no es tren, sino mas bien una red ferroviaria que conecta la Rusia Occidental con su provincia más oriental (Vladivostok), y que cuenta con unas variantes que terminan en Pekín (Beijing). A dichas variantes se las conoce como Transmongoliano y Transmanchuriano (va a China sin pasar por Mongolia).
El Transiberiano y el Transmongoliano comparten recorrido hasta Ulan-Ude donde el Transiberiano continúa hasta Vladivostok y el Transmongoliano sigue dirección Ulan bator. No cogeremos un tren directo sino que seguiremos el tramo original haciendo varias paradas. Por lo tanto, hacer el Transiberiano no consiste en subirse a un tren determinando, sino en llevar a cabo un recorrido fiel al que en su día fue diseñado en la Rusia de los Zares
Respecto a los trenes rusos, la azafatas o auxiliares, reciben el nombre de Provodnitsa (2 por vagón) y se ocupan de que “su ley” se cumpla en sus dominios.
En cada vagón hay una máquina de agua caliente para prepararse un té ,un café o unos noodles muy típicos en esas tierras.
En una hora nos despediremos de Anna y de Ylie y cogeremos el tren dirección a Kazan, donde nos espera nuestra segunda couch (Marina).
Y con unos noodles en la mochila, comenzamos nuestro Transmongoliano.